Ambos pilotos deberán empezar la carrera (p. ej., cruzar la línea de salida) para que las apuestas prevalezcan. Si algún piloto es sustituido antes de que la carrera empiece, se anularán todas las comparaciones. Si un piloto no logra completar la carrera, el otro piloto que forme parte de la apuesta será considerado ganador de la misma. Si ninguno de los dos pilotos logra completar la carrera, el resultado se determinará por el número de vueltas completadas en su totalidad. Si ambos pilotos se retiran en la misma vuelta, el resultado se determinará por la clasificación oficial asignada por el organismo regulador de NASCAR.